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Éxtasis (2008)

2008
Noventa segundos / Fotografía contemporánea guatemalteca
Exposición colectiva: Byron Mármol, Carlos López Barillas, Clara De Tezanos, Jj Estrada T. y Renato Osoy. Galería El Ático Ciudad de Guatemala.
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Éxtasis (2008)

Este proyecto fue uno de los primeros fantasmas que salieron a la luz ante mi primer intento de producir una serie documental sólida. Tuve la oportunidad de vivir afuera de mi país unos años y al regresar esta expresión aulló como un grito de libertad analizando el choque que me causo el escenario al que regresé con mas madurez, Todas Somos Marías fue totalmente impulsada por el enojo que sentí en una época de mi vida donde era importante definirme como mujer, una mujer que se valiera por sí sola, aquella que es plena y que se goza a sí misma. En estas épocas de autodescubrimiento y definición de identidad, me era importante canalizarlo de esta manera. Soy la más pequeña de cinco hermanos, de los cuales cuatro somos mujeres, cuatro Marías – María Jimena, María Agustina, María Lía y yo, María Clara. La necesidad que tuve de retratar estos escenarios resultaba venir de un cuestionamiento desde mi nombre, el de mis hermanas y el de la mayoría de mujeres a mi alrededor, en regiones latinoamericanas, llevar este nombre es muy común.

Me parece imponente la presencia tácita de María, la Virgen, en aquellas que llevamos su nombre como símbolo. Lo resolví desde mi espectro yuxtaponiendo los roles asignados por ser mujer en una media-alta sociedad latinoamericana, la sensualidad que como mujer llevamos dentro, y la presencia tácita de María, la virgen que llevamos desde el nacimiento, agregándole así, una gran carga religiosa contradictoria.

Clara de Tezanos

Instantáneas

El gran momento de la fotografía como medio de divulgación visual masiva, comenzó a ver su esplendor con la aparición del Internet y la captura digital, coronando así su reinado como un nuevo sistema de lenguaje humano. Nuestros ordenadores y las aplicaciones que éstos nos ofrecen están más que saturados de imágenes, fragmentos que el mundo en su necesidad frenética de comunicarse nos proporciona inagotablemente. El éxtasis visual de converger con lo desconocido, la curiosidad de descubrir lo pornográfico y el debate técnico sobre la toma, son ya inquietudes del pasado. “Photoshop” y las posibilidades del “mega píxel” nos han hecho separarnos de la superficialidad técnica de la fotografía y nos han llevado a cuestionar la veracidad del medio. A la vez, lo explícito, lo obsceno y lo morboso ya no son tabú, “lo otro” está en todas partes. Paralelo a este suceso vemos que el “hype social” que rige las sociedades modernas, en donde la gratificación instantánea se venera y se fabrica para hacerse lo mas inmediata posible, ubica a otro nivel nuestra aproximación al contemplar detenidamente, lo que una vez fue instantáneo.

La captura digital contra la captura análoga, son debates internos que no encuentran sosiego en la inquietud del fotógrafo que quiere llevar la esencia de sus tomas a una apreciación más elevada e intelectual. Por un lado la transformación de la luz mediante el proceso químico de las emulsiones y a su opuesto la recolección del fenómeno lumínico a través del sensor fotosensible. Ambos son procesos que han evolucionado de acuerdo a las posibilidades de sus tiempos, tomando en cuenta que cada tiempo a tenido su manera de plasmar la historia. Así como el graffiti lleva a su creador a plasmar un memento, nos lleva a recordar a los antiguos, estampando grafos en los interiores de cuevas y paredes. A lo que hoy vemos en “los walls” de “Facebook” y en universos similares que forman nuestro consiente colectivo.

La idea de presentar una muestra regida por el uso del “polaroid” o la “instantánea” tiene sus raíces inspiradas en la idea nostálgica de la perdida material, concretamente del objeto fotográfico. En un mundo velozmente cambiante y cada vez más desprendido de la evidencia material en la creación de la obra de arte, parece referirse a una “paradoja” al trabajar sobre un material que en esencia técnica está vinculado a la invención de su sucesor. Recordando cuando Polaroid dijo “adiós!” al final de los cuarentas a los fotógrafos de cajón, hoy la foto digital dice “adiós!” a Polaroid, colocándola en el cajón de los recuerdos.

En la presente muestra se ha invitado a participar a cinco fotógrafos Guatemaltecos, algunos formados en los años dorados de la emulsión y otros forjados en el renacimiento de la toma “digital” o mas bien, de la “instantánea digital”. La temática del colectivo varia de acuerdo a los intereses artísticos de cada fotógrafo, la instantánea es solo el punto de encuentro, dejando en claro que la siguiente muestra no busca establecer verdades, si no, plantear cuestiones sobre la interpretación conceptual del tecnicismo análogo y su uso entre algunos artistas contemporáneos.

Renato Osoy