Este tamaño aún no está listo.

Todas Somos Marías (2009)

2009
Otras visiones (Curaduría: Jose Manuel Mayorga)
Festival Foto30 Cantón Exposición, Ciudad de Guatemala.
2010
Territory of many trees (Curaduría: Adriana Teresa)
New York Photo Festival Dumbo Art Center, Estados Unidos.
2012
Colectiva 21
Festival Foto30 Sol del Rio, Ciudad de Guatemala.
26 ans de Speos
Rencontres d ́Arles Galería Arlatino, Francia.
2018
Historias contemporáneas de fotógrafas latinoamericanas (Curaduría: Verónica Sanchis)
Paseo de las Artes Universidad Autónoma de Nayarit, México.

Todas Somos Marías

Era 1995. María Clara y yo preparábamos nuestra primera comunión. Algunos recuerdos desordenados: el folklórico curso de religión (“¿cuál era el sexto pecado capital?”), las tardes de horchata comentando fragmentos del Nuevo Testamento, las lágrimas rodando en la mejilla al salir del confesionario, las manos, palma con palma, para rezar, arrodilladas y con la espalda bien recta (“así es como luce más femenino”), la probada del atuendo, la medallita. Las fotos desteñidas que nos quedan de ese día muestran a dos niñas vestidas de blanco, coronadas de flores, la mirada de circumstancia: pureza, candor. Solo nosotras sabemos que detrás de esos ojos de angelito se escondían voces que nos gritaban en silencio: “al fin van a saber a qué sabe la ostia… ¡y el vino!”. La Virgen nos miraba desde el altar, con mirada desaprobadora.

Christina Chirouze

Este proyecto fue uno de los primeros fantasmas que salieron a la luz ante mi primer intento de producir una serie documental sólida. Tuve la oportunidad de vivir afuera de mi país unos años y al regresar esta expresión aulló como un grito de libertad analizando el choque que me causó el escenario al que regresé con más madurez, Todas Somos Marías fue totalmente impulsada por el enojo que sentí en una época de mi vida donde era importante definirme como mujer, una mujer que se valiera por sí sola, aquella que es plena y que se goza a sí misma. En estas épocas de autodescubrimiento y definición de identidad, me era importante canalizarlo de esta manera. Soy la más pequeña de cinco hermanos, de los cuales cuatro somos mujeres, cuatro Marías – María Jimena, María Agustina, María Lía y yo, María Clara. La necesidad que tuve de retratar estos escenarios resultaba venir de un cuestionamiento desde mi nombre, el de mis hermanas y el de la mayoría de mujeres a mi alrededor, en regiones latinoamericanas, llevar este nombre es muy común.

Me parece imponente la presencia tácita de María, la Virgen, en aquellas que llevamos su nombre como símbolo. Lo resolví desde mi espectro yuxtaponiendo los roles asignados por ser mujer en una media-alta sociedad latinoamericana, la sensualidad que como mujer llevamos dentro, y la presencia tácita de María, la virgen que llevamos desde el nacimiento, agregándole así, una gran carga religiosa contradictoria.

Clara de Tezanos

Clara De Tezanos parte del plural del nombre María, para transformarlo en símbolo unificador del género femenino, el que parece tener siempre un rol asignado. Todas somos Marías, es una reflexión profunda sobre la condición de la mujer que a simple vista se cree vive en una eterna felicidad. Esta serie esboza la intimidad de un grupo de mujeres donde se deja en suspenso la clase social, para visualizar su verdadero papel dentro del hogar que comparte. Todas estas imágenes brindan a la pose corporal un valor simbólico que alude al tedio de la espera, que se intuye eterna. Igualmente se hace evidente la búsqueda de un lugar para su propio ser.

De Tezanos logra detener en el tiempo momentos previos a una posible decisión y toma de consciencia personal. Además, se evidencia la búsqueda de un espacio propio, de un refugio ideal, sea el que sea para reafirmarse. Todos somos Marías, desenmascara ese espacio que se busca, que da origen a la epifanía de su verdadero ser. Las miradas de sus personajes parecen meditar sobre su situación en el presente y en el futuro. No olvida de remarcar la solidaridad entre féminas y su gran poder de comunicación interpersonal. El uso del color es una reafirmación de lo real, que muchas veces pasa desapercibido. Igualmente emplea en forma atinada el contraste lumínico, es un recurso importante en esta joven creadora, logra espacios íntimos y misteriosos, incluso en lugares disímiles como el interior de un automóvil o el escondite de dos personajes que se acicalan.

Miguel Flores Castellanos, phd.

Referencias


Latin American Women Photographers
New York Times
Leer más

Lens Blog
New York Times
Leer más

Foto Feminas

Leer más

Todas Somos Marías
PhMuseum
Leer más